En esta pasada Nochebuena, desde Cáritas Diocesana de Barbastro-Monzón hemos acompañado a cerca de 200 familias en Barbastro y Monzón, facilitando menús solidarios para que pudieran celebrar una cena digna en una fecha tan señalada.
La Navidad es hogar, es mesa compartida, es sentirse parte. Y sabemos que para muchas familias las dificultades económicas hacen que estas fechas, en lugar de alegría, se vivan con preocupación y angustia.
Por eso quisimos que esa noche ninguna mesa quedara vacía. Que ninguna familia tuviera que elegir entre pagar un recibo o preparar una cena especial. Que cada hogar pudiera encender una vela, compartir el pan y sentir que no está solo.
Los menús solidarios no son solo alimento. Son cercanía. Son cuidado. Son comunidad.
Son el recordatorio de que, cuando caminamos juntos, la esperanza se hace concreta.
Son el recordatorio de que, cuando caminamos juntos, la esperanza se hace concreta.
Este gesto ha sido posible gracias a la colaboración de voluntarios, donantes y personas comprometidas que han querido ser parte de esta cadena de fraternidad. Porque la caridad no entiende de fronteras, entiende de personas.
Proyecto cofinanciado por la subvención destinada a fines de interés social en la Comunidad Autónoma de Aragón, con cargo a la asignación tributaria del 0,7% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y del Impuesto sobre Sociedades, 2025.
Proyecto cofinanciado por la subvención destinada a fines de interés social en la Comunidad Autónoma de Aragón, con cargo a la asignación tributaria del 0,7% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y del Impuesto sobre Sociedades, 2025.
